Con la confirmación de Cristian Insaurralde, Diego Tapia, Jorge Paul Gatica, Matías Sandoval, Bastián San Juan, Tomás Aránguiz y las renovaciones de David Tapia, Álvaro Delgado y Cristian Muga, Cobreloa remeció el mercado de la B de cara a la temporada 2026. Pero en la expectativa del hincha, todavía pega fuerte saber qué va a pasar con el resto de los nombres que se van a confirmar como incorporaciones –al menos cuatro nuevos- y principalmente, qué pasa con dos pilares del último plantel: Aldrix Jara y Nicolás Palma.
Ambos jugadores, al igual que la situación del atacante Alex Valdés eran considerados por los hinchas como primordiales para asegurar una base de cara a la próxima competencia. Y no sólo en la fanaticada, sino también a nivel de directiva, cuerpo técnico y gerencia deportiva. De esos tres, el caso más complejo es el de Valdés, quien fue confirmado como futbolista con contrato vigente por las redes sociales del club Ñublense de Chillán, aunque aún no aparece dentro del plan final que el entrenador Juan José Ribera ha entregado para afrontar el campeonato de 2026 en Primera División. Por ahora, el jugador está más lejos porque no ha podido destrabar su salida desde Chillán.
Los otros casos son los que más atención generan, debido a que con el arribo de Insaurralde y Sandoval, más la retención de Delgado, los “Zorros” parecen tener cubierta la plaza de Valdés. Sin embargo, Aldrix Jara fue el mejor jugador loíno en la pasada temporada pese a jugar sólo un semestre e incluso estuvo en la terna para definir al mejor jugador de la categoría, premio que perdió a menos del goleador de Deportes Concepción, Joaquín Larrivey. “Nico” Palma, por su parte aparece como prioridad para afirmar una defensa que tendrá más nombres, pero donde el canterano no sólo cumple la función de líder que está en todos los esquemas del técnico César Bravo, sino que además aporta polifuncionalidad para cubrir diferentes puestos de la última línea.
Se sabía que ambas figuras iban a esperar ofertas de Primera División, con los ingresos mayores que eso indica y las posibilidades de tener mayor vitrina. Pero hoy, su opción de quedarse un tiempo más en Calama se vuelve a encender, principalmente debido a la decisión del directorio de apuntar más alto en lo económico, además de ofrecer el protagonismo que significa haber asegurado jugadores que tienen hoy a Cobreloa como el club con mejores apuestas para lucha el ascenso 2026, sólo por nombres y plantel.
El caso de Aldrix Jara tuvo un vuelco, debido a que el jugador aún no tiene sobre la mesa alguna oferta concreta desde la serie A y ya cuenta con una desde la tienda minera, que no sólo contempla dos años de vínculo, sino que además contiene un considerable aumento de sus honorarios, llegando incluso a ser el jugador mejor pagado de la plantilla. La idea del club es que el goleador de la segunda rueda acepte el proyecto y sea uno de los líderes dentro de la cancha para el próximo año.
Lo de Nicolás Palma también apela a la condición de que César Bravo lo quiere como pieza titular y no como reemplazo, mejorando incluso sus condiciones actuales que en algún momento parecían alejarlo por ser un jugador con “sueldo de primera división”.
Ya hay comunicaciones con el entorno del defensor, quien podría privilegiar su vínculo con la ciudad y la comodidad que le significa vivir en una institución que quiere proyectarlo como un futuro capitán en el futuro, siendo el relevo natural de Rodolfo González en el camarín.
La situación de ambos jugadores deberá estar definida de acá a fin de año y en Cobreloa confían en poder convencerlos para cerrar la base 2026, definiendo sólo puestos de alternativa que vendrán a potenciar un plantel de aproximadamente 20 jugadores profesionales más juveniles de proyección, una planificación mucho más precisa que la del 2025.





