Cobreloa prepara su duelo de revancha por Copa Chile ante Deportes Antofagasta en lo que será su debut oficial del año 2026 en Calama. Un partido donde se necesita ganar para quedar a la par con el CDA, a la espera de los compromisos por ese torneo ante Deportes La Serena y Cobresal, los otros dos integrantes del Grupo C que dejará dos clasificados a segunda fase.
Para el juego del domingo -19 horas, con arbitraje de Benjamín Saravia y transmisión de TNT Sports-, el técnico César Bravo analiza cambios respecto al ultimo duelo del equipo que enfrentó y cayó ante “Los Pumas”, la semana pasada en el Calvo y Bascuñan.
Uno de ellos confirma la información entregada por PITV Calama hace una semana, respecto de la alternancia en el pórtico, que permitirá que el golero Diego Tapia, reciente fichaje del equipo pueda estrenarse con la camiseta minera.
La otra es una sorpresa. Pensando en que el torneo exige al menos dos jugadores sub 23 en cancha y que el delantero Yastin Navarro no convenció al entrenador en los dos juegos donde tuvo minutos, es decir, ante Deportes Iquique -amistoso en el Tierra de Campeones- y el debut en Copa Chile con los antofagastinos, uno de ellos remarca la permanencia de Lucas Cornejo en la zaga. Pero hay una apuesta, ya que se podría ver por primera vez como titular o ingresando en el segundo tiempo al volante ofensivo Agustín Quezada.
Canterano
El próximo 7 de junio, Quezada cumplirá 19 años. Es el segundo de cuatro hermano -Antonia, Amanda y Alfonso, el menor de 14 y que también tiene grandes dotes para el futbol-, y en Calama se instaló desde los 16 años, cuando junto al delantero Esteban Gallardo fueron recomendados por el técnico Nelson Soto para venirse a hacer la última parte de las inferiores en el norte, ambos provenientes la filial capitalina del club en La Cisterna.
Por esos años, Soto lo llamaba “Perro Chico” por su despliegue incansable y su capacidad para disfrutar del juego. Pero hoy entrena bajo los llamados de “Cachetes”, apodo que le entregó César Bravo.
Hijo de Javier Quezada y Maritza Morgado, comenzó a jugar al fútbol desde muy pequeños en su natal sector de El Paico, en la comuna de El Monte, en la Región Metropolitana. Pero fue su abuelo Ángel -fallecido el año pasado- quien le enseñó los valores de la responsabilidad y la perseverancia en el deporte.
Y le sirvió, porque de jugar en un torneo escolar donde llegaron veedores de Universidad de Chile y lo seleccionaron entre 100 jugadores para integrar una escuela de fútbol, nunca renunció a su sueño pese a que entrenar en la “U” le quedaba demasiado lejos. Fue así como se probó en Deportes Melipilla y quedó en ese club hasta los 14 años, cuando Cobreloa puso sus ojos en él y lo invitó a sumarse a sus filas.
La explosión futbolística de Quezada llegó en 2025, donde se consagró como una de las figuras del fútbol joven loino que retorno a Primera División y pasó rápido de la sub 17 dirigida por Jorge Díaz a la sub 20 que entrena el DT Jorge Gómez.
Con este último, fue parte del cuadrangular jugado el fin de semana pasado en Antofagasta, donde aportó con un gol en el triunfo frente a Deportes Iquique que le dio el tercer lugar a los mineros en el torneo, además de jugar algunos minutos en el amistoso de hace dos semanas frente al mismo rival en el Tierra de Campeones, en lo que fue su debut por el equipo profesional, pese a que aún no firma su primer contrato.
El hábil volante creativo puede jugar también como extremo derecho en ofensiva, ya fue presentado como parte del plantel 2026 donde lucirá la casaquilla número 13 y se espere que este domingo frente al CDA en Calama tenga la oportunidad de estrenarse oficialmente en el Zorros del Desierto.







