Eso de que el fútbol tiene revanchas lo sabe muy bien Bryan Ogaz, el volante defensivo que levantó el título con el “Campanil” y que pertenece a los registros de Cobreloa. Ogaz fue pieza fundamental en el armado futbolístico de Cristán “la Nona” Muñoz y en el sur encontró su lugar luego de ser desechado en Calama a principios de 2025.
Ogaz, de 25 y tasado en 275 mil dólares según el portal especializado Transfermarkt jugó en 28 de los 30 partidos que disputó el “Campanil” en su ruta al éxito. Con la Udec, el formado en la filial santiaguina de los “Zorros” obtiene su segundo título como jugador profesional y ya despierta el interés de clubes por llevarlo en la próxima temporada, una donde llegará como jugador libre, pues su vínculo con Cobreloa vence en diciembre de este año.
La historia del “Pelado” tiene tantos sinsabores como historias de superación. Llegó a Calama luego de ser seleccionado por Nelson Soto para hacer el camino de inferiores y precisamente, con ese DT haciendo un interinato en 2020 tras la salida de Marco Antonio Figueroa de la banca minera, Ogaz jugó en la segunda fase del torneo. La pandemia y la imposibilidad de tener público en los estadios hizo que el volante no pudiera estrenar en sociedad un segundo semestre brillante, donde incluso se le consideró como la gran promesa de la cantera loína. Allí se empezó a generar la idea de hacerle un contrato para asegurarlo, que con los años se concretaría en un vínculo con su institución formadora hasta 2025.
Pero después nunca se afianzó. Con Rodrigo Melendez no tuvo continuidad, deambuló entre las opciones de préstamo y cuando el entrenador era Emiliano Astorga en 2022, apareció en un par de titularidades donde brilló como lateral derecho.
Lamentablemente, ese año quedó marcado por la fatídica final del 5 a 0 con Copiapó en Calama, donde el DT lo mandó a hacer marca personal sobre Jorge Luna y el plan no tuvo buenos resultados. Y Ogaz desapareció de las nóminas.
En 2023 tuvo poca regularidad con Astorga pese a ser parte del equipo campeón de la categoría, aunque a principios de año estuvo muy cerca de partir cedido a Iberia, con Rodrigo Meléndez como entrenador. Un préstamo que se concretó en 2024, donde las pocas opciones de jugar en Primera División lo hicieron buscar minutos en Deportes Santa Cruz.
Pero mientras los naranjas se hundían en la tabla de la serie de honor, Ogaz destacaba como uno de los mejores jugadores del equipo sureño. Por eso, Dalcio Giovagnoli lo fue a buscar a mitad de año e incluso lo hizo jugar de titular. Sumido en las críticas de un equipo que no funcionaba en ninguna de sus líneas, el mediocampista vio como con la llegada de César Bravo en la última parte del torneo, su nombre desapareció del protagonismo.
Con Bravo como entrenador, Ogaz no tuvo cabida en el armado del plantel loíno de 2025 y se fue a Universidad de Concepción, donde Muñoz lo utilizó en el puesto que mejor maneja, lo convirtió en el hombre de equilibrio en un equipo ofensivo y lo recuperó, futbolística y mentalmente. Hoy, Bryan Ogaz asciende con número individuales notables y confirmando esa máxima de que en el fútbol siempre hay una revancha a la vuelta de la esquina…





