Fue luego del partido entre Cobreloa y Deportes Temuco, que un enfrentamiento entre hinchas dejó a un partidario del cuadro sureño con lesiones y desde el club albiverde salieron a hacer público su repudio al hecho.
A través de un comunicado, el Club de Deportes Temuco expresó que manifiestan su “más absoluto rechazo a los hechos de violencia que afectaron a un integrante de nuestra hinchada finalizado el encuentro ante Cobreloa”.
La directiva del “Pije” aclaró que “como institución repudiamos cualquier tipo de conducta que atente contra la seguridad de quienes asisten a los estadios. El fútbol debe seguir siendo un espacio seguro, familiar y de convivencia sana, donde todas las personas puedan disfrutar de este deporte sin temor ni discriminación”, eso junto con informar que se encuentran en comunicación con el hincha afectado, prestándole asesoría y aclarando que se encuentra fuera de cualquier peligro vital.
Debido a la publicación, Carabineros de Calama inició una investigación sobre el hecho estableciendo a través del Comisario Juan Pérez que “se logró establecer que el afectado proveniente de la ciudad de Calama ingresó al Hospital de Calama con lesiones de carácter leve, sin presentar denuncia”. Eso sí, aclaran que la golpiza se produjo cerca del Terminal Tur Bus de calle Granaderos, a unos dos kilómetros del recinto deportivo, descartando que los incidentes sean parte de una falla en el plan de seguridad establecido para el choque entre Cobreloa y Temuco. También aclaran que Carabineros dio cuenta de la situación de oficio a la Fiscalía de Calama.
En rigor, se trató de una pelea en un local de comida cercano a ese terminal entre dos barristas y no un hecho puntual de violencia de hinchadas. Sin embargo, el tema es preocupante si se considera un aspecto que alarma, pese a que ya se puede descartar de plano cualquier responsabilidad directa en la organización del evento y las garantías para quienes asisten a un recinto deportivo, ese mismo que no se caracteriza por acción de barras bravas y que alberga más bien a fanáticos que van en familia a disfrutar de un espectáculo.
Esto porque no es primera vez que la fanaticada naranja protagoniza hechos de violencia, considerando que en partidos de Copa Chile como visitante y de local ya hubo detenciones a integrantes de su barra por situaciones similares, manchando al club loíno con hechos de violencia aislados y que no van en la línea de establecer a nuestra comuna como una de las ciudades donde se puede disfrutar del fútbol sin temor a vestir a una camiseta distinta.





