Bastó que quedaran eliminados de la actual versión de la Copa Sudamericana ante Universidad de Chile, eso tras un dictamen de la Unidad Disciplinaria y se desató una insólita seguidilla de actitudes reñidas con el decoro deportivo. La dirigencia de Independiente de Avellaneda aseguró que apelará al castigo de no clasificar y quedar sin opciones de jugar siete partidos internacionales en casa e incluso le hizo llegar una carta al presidente de Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez, en donde denotan su evidente molestia exigiendo una insólita medida.
La carta que fue a dada a conocer por el medio Doble Amarilla acusa el desenfado que surgió desde la directiva de el “Rey de Copas” por la resolución y por ello, exigen ser sacados del museo de la Confederación Sudamericana de Fútbol en Asunción. Por lo mismo, exigen la devolución de los elementos históricos entregados para que puedan ser apreciados por los visitantes.
Dentro de la misiva firmada por el presidente del club, Néstor Grindetti se afirma que “no admitimos que se exhiban en un ámbito que contradice los valores que los hicieron posibles”, asegurando que “estamos seguros de que la gloria se busca siempre con las manos limpias”.





