Como ya se ha hecho costumbre, el Team Zorrobike de Calama-Antofagasta organizó este mes su tradicional competencia de mountainbike “Limón con Lomas”, que para su séptima versión cambió su mirada local y se transformó en la primera fecha oficial del ránking anual de XCM en la Zona Norte, situándose en el calendario competitivo como una de las principales carreras de esta disciplina en el extenso norte.
Y este año, con ese nivel de desafío en el pedregoso terreno y una pista compleja diseñada al lado del aeródromo de nuestra ciudad, la carrera contó con más de un centenar de participantes venidos de diversas comunas desde Arica hasta La Serena, donde nuevamente se implementaron distancias para series Elite, Másters, Damas y Juniors, con presencia de teams completos de diversas comunas y en una modalidad Cross Country con tramos de 60, 40 y 20 kilómetros, marcados por fuertes pendientes y duros tramos. Todo con altos estándares de organización, seguridad y puntos de hidratación para asegurar el buen andar de los pedaleros.
En la clasificación general, el experimentado corredor de Centerbike Antofagasta, Miguel Otárola –quien corre ediciones nacionales de la disciplina y se encuentra rankeado como uno de los principales exponentes del XCM en el norte- se impuso con un crono general de 3 horas y 18 centésimas en la maratón principal.
Y fue seguido por la gran promesa del mountainbike local, el loíno Juan Ignacio Leiva, de XCM San Pedro de Atacama, que con tan sólo 15 años ganó su serie Junior y terminó segundo en la general con un crono de 3 horas, 1 minuto y 35 segundos. Tercero concluyó Diego Biskupovic, quien además se quedó con el cetro de Máster A, con un tiempo de 3 horas, 2 minutos y 50 segundos. Wilson González fue el mejor en Máster B1, Miguel Rivera se quedó con el triunfo en Máster C1 y finalmente, Andrea Yuvancic se impuso en las Damas.
Juan Ignacio Leiva, el destacado corredor de San Pedro de Atacama que ganó una de las principales categorías de la última Vuelta Ciclista a Calama demostró que no sólo domina en pista, sino que también es protagonista en el mountainbike. “Fue una carrera demasiado compleja, con 60 kilómetros muy duros. La primera subida te hace ver que es un desafío muy duro, pero quedé contento por cómo se dio la jornada. Es una gran competencia, con un nivel de participantes muy exigente y siento que es otro paso adelante en este camino por tratar de llegar a instancias mucho mayores. Le agradezco a mis auspiciadores y principalmente, a la organización de la carrera porque demostramos que acá en la zona se pueden seguir haciendo grandes competencias a nivel nacional”, dijo.
Otárola recalcó que “esta competencia viene creciendo mucho con los años y el nivel es tan exigente como el trayecto. Quedan varias fechas más en el Zonal Norte, pero partir con esta carrera en Calama demuestra que la competencia viene cada vez más exigente todos los años. Y para quienes nos apasiona esto, tener la posibilidad de venir a desafiar al desierto es una prueba de exigencia mayor que se disfruta muchísimo”.








