Esta presentación es un paso significativo para asegurar la continuidad operacional de El Abra y avanzar en una cartera de inversiones de largo plazo.
Minera El Abra, filial chilena de la estadounidense Freeport‑McMoRan, anunció hoy que ingresó su Proyecto de Continuidad Operacional al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de la Región de Antofagasta. La presentación es el resultado de varios años de rigurosas evaluaciones técnicas, estudios de línea base ambiental y una cuidadosa planificación del proyecto, diseñada para cumplir con los más altos estándares ambientales, operacionales y de relacionamiento comunitario.
Este proyecto estratégico permitiría extender la vida útil de la operación minera en 40 años e incrementar la producción de cobre para ayudar a satisfacer la creciente demanda mundial. El proyecto se apoya en la comprobada trayectoria de Freeport-McMoRan en la ejecución exitosa de proyectos mineros de gran escala, mediante un enfoque de desarrollo que integra gestión de riesgos, ingeniería de vanguardia, relacionamiento con actores clave y acuerdos con pueblos indígenas, además de criterios de sostenibilidad a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto.
La inversión preliminar estimada del proyecto asciende aproximadamente a US$7.500 millones e incluye el desarrollo de una planta concentradora, una planta desalinizadora y un sistema de impulsión de agua, un depósito de relaves espesados, la expansión de la mina y la continuidad de las operaciones de lixiviación.
De ser aprobado, Minera El Abra, propiedad de Freeport‑McMoRan (51%) y Codelco (49%), podría iniciar las operaciones ampliadas en 2033, con el potencial de aumentar la producción anual de cobre en más de 300 mil toneladas (700 millones de libras).
“El ingreso de este proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental representa un paso relevante para asegurar la continuidad operacional de El Abra y así poder materializar una inversión a largo plazo, desarrollada bajo altos estándares ambientales, técnicos y de relacionamiento con el entorno”, señaló el country manager de Freeport-McMoRan Chile, Mario Larenas.
Durante la etapa de construcción, el proyecto alcanzaría aproximadamente 20.000 empleos, y una vez finalizado sumaría alrededor de 2.300 trabajadores directos, además de un número similar de contratistas. Se espera que el proyecto genere cerca de 31.000 empleos permanentes directos e indirectos, contribuyendo de manera significativa al desarrollo económico regional y nacional.
“Estamos contentos de tener la oportunidad de apoyar el desarrollo económico de la Región de Antofagasta. Estas inversiones ayudarán a asegurar la continuidad operacional de El Abra por décadas, fortaleciendo el empleo local, dinamizando a los proveedores regionales y reforzando la posición de Antofagasta como un polo estratégico para la minería global del cobre”, afirmó Boris Medina, presidente de Minera El Abra.
Con el ingreso del Proyecto de Continuidad Operacional de Minera El Abra —uno de los proyectos más grandes del país—, Freeport‑McMoRan reafirma su compromiso con el desarrollo responsable de la minería y la generación de valor sostenible para la Región de Antofagasta y Chile.





