Apenas se oficializó a César Bravo como el DT del equipo por segundo año consecutivo, se establecieron lineamientos claros: mantener a la base del equipo que jugó la final de liguilla e ir por el ascenso 2026. Y de esa base, considerando sólo a titulares en el último tramo del año, el equipo ya dejó partir a ocho jugadores. Es decir, más del 70% de los que solventaron la campaña pasada y su respectiva post temporada.
Al nombre de Aldrix Jara, quien recibió una oferta mayor que el resto para renovar, una que incluso involucraba recursos de empresas externas para mantenerlo, aunque dicha propuesta llegó muy tarde, luego se sumarían los de Patricio Romero -que pidió salir tras los ataques e insultos luego de su fatídica final en Calama-, Agustín Heredia, Gerardo Navarrete, Ronald Guzmán e Iván “Titi” Ledezma -quienes ni siquiera fueron comunicados por no estar en los planes de la próxima temporada- y Alex Valdés, uno que finalmente no renovará préstamo desde Ñublense. Pero ahora se agrega un éxodo más que sensible: Nicolás Palma.
Ya era extraño que a dos semanas de empezar a conformar el plantel, el defensor de 24 años, referente del club y que hizo esfuerzos por quedarse en Calama en las distintas etapas de su carrera -contando sus inicios en el fútbol cuando la institución no le dio hospedaje y debió pagarse alquiler en el norte por su cuenta- no tuviera un ofrecimiento formal en la mesa para definir su continuidad.
Y quizás allí pesó ese hecho que a ratos parecía aislado, cuando tras el desenlace de la liguilla ante Deportes Concepción en el Zorros del Desierto, el canterano tuvo un duro altercado en cancha con el entrenador loino, un fuerte roce verbal que luego, César Bravo se encargaria de minimizar.
Pero lo cierto es que desde ese momento, Palma perdió fichas para quedarse en el nuevo plantel y la tardanza en el envío de una propuesta formal posiblemente apostó a decepcionarlo para que el defensor rechazara cualquier proposición futura. Y así terminó su historia en Calama.
Si bien el “heredero natural” de Rodolfo González en el camarín naranja esperó semanas para definir su futuro, también escuchó ofrecimientos de otros clubes mientras esperaba una definición desde la directiva minera y estos, ante la presión de los hinchas decidieron buscarlo recién una vez que fracasaron sus intentos por retener a Aldrix Jara. Y lamentablemente llegaron tarde…
La oferta económica del club estaba muy por debajo de lo que puso Unión La Calera e incluso Palestino para contar con los servicios del campeón del Ascenso 2023, año en que fue pieza vital de ese equipo que ascendió en Talca bajo el mando de Emiliano Astorga, jugando como lateral izquierdo. Finalmente, “los cementeros”, quienes ya habían pujado por llevarlo en temporadas anteriores consiguieron su venia y Nicolás Palma estará el 2026 en Primera División bajo el mando de Martín Cicotello.
El zaguero, quién finalizó vínculo con Cobreloa en 2025 será presentado oficialmente dentro de las próximas horas en el cuadro calerano y llegará por dos años como agente libre.
Mientras, en la comisión de fútbol minera deberán echar a andar el plan B para buscar a otro defensor por la banda izquierda, uno donde hasta ahora puede jugar como emergencia el último anuncio, Diego García, quién viene de sumar pocos minutos en Everton. O también el juvenil Matías Tapia, que será subido al primer equipo y es la gran apuesta para cumplir la regla sub 20 del próximo torneo oficial. Incluso, con la deserción de Palma y la salida definitiva de Luis García desde el club, tampoco existe relevo en la plantilla para David Tapia en la posición de banda derecha y el plantel se sigue quedando corto.
Sobre la salida de más jugadores, la opción de que el golero Hugo Araya parta a Deportes Puerto Montt quedó desechada luego de que “Los Delfines” confirmarán el arribo de Gonzalo Collao a su portería. Aunque por ahora, Araya sigue esperando ofertas debido a que quiere ir a un club donde pueda jugar, entendiendo que en Calama se trajo a Diego Tapia para que ocupe su puesto en el equipo titular.





