Fue uno de los rescatables de la campaña de Cobreloa desde el siguiente criterio: cuando “Titi” Ledezma estuvo bien, el equipo se vio bien. Y cuando tuvo malos partidos, la escuadra dirigida por César Bravo desapareció en la pasada competencia 2025.
El canterano que cumplió 101 partidos defendiendo la camiseta naranja y que en la final de ida ante Deportes Concepción sacó un gol “del sombrero del mago” para encender la ilusión de ascender que parecía perdida en cancha -y que dejó vivo al cuadro naranja de cara a la definición en el norte- dice adiós a Calama por segunda vez en su carrera.
Y esta vez lo hace con un sentimiento de pena. “Uno sabe cómo es el fútbol pero en este caso, lo que se podía esperar era que te llamaran para decir que estás o no estás en los planes y la verdad es que no me llamó nadie desde que terminó el campeonato”, asume.
“Titi”, quién trabajó en silencio durante todo el año para ponerse a disposición en turnos extras con el preparador físico Abraham Srain -quien también deja Calama y parte a Deportes Concepción- e hizo esfuerzos para dejar atrás un problema toroidal que lo hacía víctima de ataques por parte de la hinchada respecto de su contextura física no solo rindió en la cancha, sino que fue fundamental en la parte grupal. Incluso, cuando fue sacado de la titularidad por parte del DT en la final ante “los lilas” para darle paso a Sebastián Zúñiga, apoyó con todo a su amigo y ex compañero. Pero hoy, con la planificación de plantel de Bravo y el gerente deportivo Mauricio Pozo más las nuevas contrataciones anunciadas, ni siquiera ha sigo contactado para decirle que no entra en el proyecto 2026.
Reconoce que quería seguir en el club pero sin tener ofrecimientos, ya está analizando buscar otros horizontes. “Lo que a uno le da más pena es que no lo consideren ni para aclararle el futuro. Yo estaba dispuesto a continuar en el equipo pero lamentablemente, capaz que tal como la vez anterior que estuve en Cobreloa terminé quedando como el malo de la película sin tener intención de defraudar a nadie. Eso es lo más triste”, confidencia, saliendo a aclarar que nunca privilegió otra oferta en la misma categoría, tal como se ha expuesto en medios digitales.
Ahora, el futuro del mediocampista pasará por si se contreta el interés de clubes como Deportes Copiapó o San Marcos de Arica. “Ahora tengo que ver qué viene para mí y cuando lo tenga definido ocuparé mis redes sociales para comunicarlo y despedirme de la gente de Calama que me apoyó en este nuevo paso por Cobreloa”, reconoció.





