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Sábado, Marzo 7, 2026

Alguien miente: La carta desde la ANFP que podria poner en jaque a la directiva de Cobreloa

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La realidad que se vive en La Cisterna con el eminente cierre de las series competitivas de Cobreloa -sub 15 y 16- para trasladarlas a Calama es desoladora. Bastó con que se informara a las bases capitalinas respecto de esta decisión inalterable para que las consecuencias comenzaran a hacerse patentes.


Hoy, ocho de cada diez jugadores de estas dos divisiones en discordia ya se han acercado a los profesores de cadetes para solicitar su respectivo pase y así, poder seguir el sueño de llegar al profesionalismo vistiendo otra camiseta de algún club de la Región Metropolitana.


Hay incertidumbre laboral en los entrenadores, desazón en los apoderados y decepción en los futbolistas, quienes semana a semana muestran una baja ostensible en su rendimiento deportivo. Pero la decisión parecía tener base y se argumentaba en la exigencia de la ANFP para clubes como Cobreloa y Cobresal, una donde se pone como regla el tener una sola ciudad de base para sus cuatro categorías competitivas en torneos oficiales. Eso hasta ahora…


En las semanas posteriores al anuncio, surgió en los apoderados la necesidad de gestionar por su cuenta alguna moción desde el ente rector del fútbol chileno para conseguir que se les diera una potencial solución. Y allí se encontraron con la respuesta del encargado del fútbol cadetes en Quilin, Felipe Quinteros quien les aseguró que la decisión nunca fue presionada desde la ANFP, pese a que en su momento apareció como una sugerencia. Esta versión es corroborada a PITV Noticias desde El Salvador, donde informalmente, un encargado de las series menores de Cobresal advierte que “nosotros vamos a seguir igual que antes”.


La versión entregada en diferentes medios de comunicación del entorno Cobreloa en voz de su vicepresidente, Ignacio Mehech sobre esta imposición desde el ente mayor quedó entonces en entredicho. Hoy no se sabe si en “Los Zorros” se apresuraron en la decisión, si se consideró como una excusa para traer todo el fútbol joven competitivo a la zona apelando a mayor identidad y lo único cierto es que el directivo descartó que sea una decisión económica porque “es falsa esa información de que nosotros gastamos 30 millones de pesos mensuales en las series de Santiago como se ha inventado por ahí”, como enfatizó en una entrevista en el programa Zona de Gigantes de Radio El Loa.
Más allá de que se tengan o no las condiciones para realizar el traslado al norte, la sensación de abandono crece y la de molestia también. Está versión de la necesidad obligatoria se cae a pedazos según expresan los apoderados en Santiago y a nivel de ANFP incluso debería hacerse pública una aclaración que venga a frenar la ola de críticas respecto de que si avrual administración es la responsable del drama que viven las familias de los jóvenes deportistas en la capital, una carta que se espera con ansias y que obligaría a la dirigencia minera a entregarle una versión a los socios, por más que estos aparezcan hoy más interesados en el destino del primer equipo que en el de su patrimonio deportivo.


¿Es irreversible la medida desde la regencia naranja? ¿Se tomó a conciencia y con respaldo total de las bases del club? ¿Hay un fin económico detrás de ella? ¿Habrá total libertad para que los jugadores en etapa formativa que no quieran venirse a Calama tengan la posibilidad de obtener sus pases y fichar en otros clubes o allí aparecerá el nuevo dilema de problemas judiciales ante la demanda por coartar los derechos de deportistas en formación?


Lo de la realidad de las series en Santiago es una bomba de tiempo que está por explotar. A nivel de los apoderados ya hay gestiones para poner el tema en la agenda de importantes medios de comunicación capitalinos, con el consabido daño natural a la imagen pública de un club que viene auto boicoteándose hace años con equívocas estrategias, como la que se usó en medio del denominado caso de “La Manada de Cadetes”.


Hoy, la explicación de este bullado caso de abandono a las series competitivas del “Zorro” que se dio en la pasada asamblea de socios del día 11 de septiembre pierde piso y generaría un fuerte remezón durante la próxima semana. Cobreloa podría tener un nuevo terremoto fuera de las canchas y urge que desde el directorio que encabeza Harry Robledo salga alguien ya a tratar de apagar este incendio…

 

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