Ya es una pésima señal desde la industria del fútbol. La tragedia se repite y parece importar más un encuentro deportivo que las vidas de los espectadores. Si ya ocurrió lo mismo en la antesala del duelo por Copa Librtadores entre Colo Colo y Fortaleza, donde dos de sus hinchas fueron atropellados por un carro policial en abril pasado falleciendo en el mismo lugar, una tragedia que no impidió la realización del compromiso con futura invasión de hinchas a la cancha, hoy en Macul se repitió la historia.
Fue antes del comienzo del choque entre los albos y Universidad de Chile cuando se comenzaron a generar problemas en la galería Arica del estadio Monumental, cuando algunos fanáticos del Cacique intentaron acceder por la fuerza a la tribuna Galvarino. Otros definitivamente buscaron la mejor ubicación para ver el Superclásico y se situaron peligrosamente en el techo del sector Galvarino queriendo acceder a la marquesina Cordillera. Todo sin control por parte de la seguridad del recinto dispuesta para conservar la tranquilidad del espectáculo.
En ese trayecto, un joven hincha cayó del techo y el golpe en el suelo fue fatal, falleciendo pese a los esfuerzos por reanimarlo y trasladarlo a un centro de urgencia. Lo condenable llegó desde el lado de los organizadores del evento, quienes pese a tener información sobre el accidente determinaron autorizar la realización del encuentro que terminó con el triunfo colocolino por 1 a 0.
La noticia pone nuevamente en la mesa la discusión sobre las medidas de seguridad en los estadios de fútbol, la cultura de las barras patrocinada por los clubes y el poco interés de la industria del fútbol por hacerse parte de ese mandamiento surgido este año después de lo vivido por las hinchadas de Colo Colo y Universidad de Chile en el plano internacional, eso de que “nadie merece morir por ir a un estadio a ver a su equipo de fútbol”.
Extrañamente, el ministro del Deportes, Jaime Pizarro, presente en la jornada aseguró a Meganoticias que “Me he enterado recientemente con la gente que está a cargo de esta materia, de una persona que estaba circulando por espacios no habilitados: por los techos. Él se desprendió y cayó desde una altura considerable de muy mala forma”, sin explicar por qué un juego se autoriza cuando sucede una tragedia en la antesala, con los riesgos que provoca y teniendo ya la experiencia de abril pasado como antecedente para tomar mejores medidas.





