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Sábado, Marzo 7, 2026

Estadio más moderno de Chile fue estrenado en sociedad hoy con triunfo de Universidad Católica. ¿El modelo que debe replicarse en Calama?

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Con goles del máximo anotador del torneo, Fernando Zampedri en el minuto 31’ y el venezolano Eduard Bello en los 94’, la fiesta cruzada terminó siendo completa.

Universidad Católica venció 2 a 0 a Unión Española, trepó al sexto puesto de la tabla y de paso, hundió más a los “Hispanos” que se quedan en el fondo de la tabla del torneo de Primera División, donde están penúltimos con 14 unidades.


Pero más allá de los simbolismos deportivos, la reinauguración del recinto en San Carlos de Apoquindo representa un legado mucho mayor. No sólo es el estadio con los estándares FIFA más modernos de los impuestos por la FIFA, superando al Ester Roa de Concepción y la serie de recintos inaugurados en el programa Bicentenario que favoreció a municipios como el de Quillota, La Florida, Antofagasta o a las actualizaciones de instalación en Calama, Iquique, Rancagua, Estadio Nacional o Cap Talcahuano. Un proceso de renovación que lucirán Curicó y Talca con la realización del mundial sub 20 a partir de septiembre de este año en suelo chileno.


El Claro Arena se convierte en el primer estadio privado de Chile que acentúa la moda instalada en Europa y Estados Unidos de ceder derechos de nombre a una empresa privada, lo que garantiza recursos para su mantención, uno de los principales problemas que proyectan las instalaciones deportivas tradicionales en el país para mantenerse en el tiempo.


Con capacidad para 20.141 espectadores, el estadio de Universidad Católica es el primero en lucir un modelo de césped híbrido, donde mezcla la tecnología de pasto sintético con sembrado de yerba natural, lo que moderniza la fórmula de mantenimiento, abarata los costos de renovación y disminuye costos de riego y fertilizantes para extender la calidad de la superficie.


Además, sus instalaciones, con perfecta visualización del espectáculo desde todos los sectores, la facilidad de accesos y los espacios de estacionamiento, con espacios para instalación de cafeterías y puestos de venta lo acerca a la experiencia de recintos de países más desarrollados e incluso, anticipa la mirada que se debe tener para futuras construcciones: mirar el estadio como una posibilidad de albergar conciertos de alta convocatoria.


Claro Arena tiene en su lista de eventos confirmados a Lionel Ritchie, Rod Stewart, Miranda, Los Fabuloso Cadillacs y Toto en lo que queda de año y presenta el desafío para los municipios que ostentan la administración de modernos estadios –como el de Calama- y que hasta hoy no han sabido promocionarlos para subsistir en base a ingresos por espectáculos ajenos al fútbol.


¿Será acaso la fórmula que el municipio loíno debe considerar para no sufrir con la mantención del Zorros del Desierto que le cuesta 35 millones de pesos mensuales? Quizás, la alternativa de compartir el nombre con una empresa privada sea el primer impulso para garantizar que la principal obra deportiva de la provincia siga brillando y no empiece a resentir las falencias que provoca su alto costo mensual.

 

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