¿Acción premeditada contra fanáticos chilenos? La teoría de que Independiente provocó los serios incidentes en su recinto a mediados de semana que terminaron con imágenes crudas de agresión en contra de barristas nacionales sigue tomando fuerza.
A medida que pasan las horas y comienzan las investigaciones después de los bochornosos hechos que dejaron a más de cien hinchas de Universidad de Chile detenidos y hacinados en un recinto policial de Avellaneda tras el partido ante Independiente por los octavos de final de Copa Sudamericana, comienzan a salir a la luz informaciones que refrendan la mala organización del club local y la poca garantía que aseguraba la integridad de los fanáticos visitantes en el recinto.
Un documento que fue a dado a conocer por Direct Tv Sports contiene la declaración del delegado Conmebol para dicho encuentro, Michael Sánchez en donde declara a la comisión investigadora que desde su lugar de privilegio nunca autorizó a la voz del estadio a pedirle a los hinchas azules que abandonaran la gradería donde fueron instalados por la organización, una situación que se vio en directo en la transmisión televisiva y que de acuerdo a sus dichos, correspondió a la voluntad del club organizador y no fue una medida que salió desde el organismo regente de la competencia.
Sánchez asegura que “recibimos el informe de parte de los guardias de seguridad del estadio que los hinchas locales apostados en la tribuna del sector norte se desplazaron por fuera del estadio hacia el sector donde se encontraban los hinchas visitantes”, motivo por el cual determinaron la suspensión del partido minutos más tarde.
En su informe, el delegado de Conmebol advierte que se solicitó que la tribuna donde hinchas de Independiente quedaron bajo la parcialidad de Universidad de Chile no fuera habilitada para el encuentro, situación que no fue considerada por el club organizador. Ante eso, se refuerza la idea de que Conmebol sí tomó medidas aunque desde el ente organizador las ignoraron, por lo cual el castigo al que se exponen puede ser definitivamente grave.






